Sierra de la Culebra

Situación: Al noroeste de la provincia de Zamora en las comarcas de Aliste y Tábara, limitando con las de la Carballeda, Sanabria y Tras os Montes en Portugal.

Superficie: LIC 61305 has, Reserva Regional de Caza 67.340 has.

Paisaje: Montañas de relieve suave y redondeado, con una altitud máxima de 1.235 metros en Peña Mira. Extensas formaciones de pinar y brezal tapizan este vasto territorio.

Vegetación más representativa: Pino Silvestre, Pino Negral, Roble Rebollo o Melojo, Alcornoque (el límite más septentrional de su distribución), Brezales (Brezo Rubio o Colorado, Mogariza o Brecina, Carquesías), Escobonales (Escoba Negra, Escobón Morisco), Cambrionales y Piornales (Erizones, Cambriones o Piornos, Retama Blanca y Aulagas), Cantuesares y Tomillares (Tomillo, Mejorana).

 

Fauna más representativa: Trucha Común, Salamandra Común, Águila Real, Murciélago Ratonero Pardo, Águila Culebrera, Halcón Peregrino, Azor, Lobo, Corzo, Ciervo, Nutria, Gato Montés, Jabalí.

 

Medidas de protección: Reserva Regional de Caza, LIC, REN.

Si tuviésemos la suerte de poder volar por encima de la Sierra de la Culebra, veríamos su inquietante y curvilínea forma, reptando de este a oeste. Esta caprichosa estructura tiene su explicación en la orogenia hercínica, cuando los fondos marinos de esta zona fueron levantados por esta brutal fuerza.

La Sierra de la Culebra pertenece a una de las seis zonas que integran el famoso Macizo Hespérico, concretamente a la zona centro ibérica. Un golpe de vista inmediato sobre el horizonte que se dibuja en las cumbres de la Sierra de la Culebra nos desvela la presencia de crestas pétreas de cuarcita. Curiosamente, la antigüedad de estas rocas se puede conocer por la presencia de las marcas fosilizadas que los Trilobites (animales marinos) dejaban sobre la roca.

 

A medida que avanzamos hacia el sureste, la Sierra de la Culebra se ramifica formando cadenas montañosas de menor altitud y longitud: la Sierra de las Cavernas, al norte de Tábara, o las sierras de Las Carbas, Cantadores, Roldana o Sesnández, que penetran en tierra de Alba, en dirección al río Esla.


Tábara, alberga entre sus bosques una gran biodiversidad micológica. La riqueza de hongos de nuestros montes es otro de los atractivos turísticos de esta provincia, y viene ligada a la sostenibilidad ambiental. Todos los tipos de bosques representados en esta comarca albergan gran cantidad de especies de setas; desde los pinares más umbríos y de suelos muy ácidos hasta los bosques maduros de especies frondosas muy ricos en microhábitats. Entre las especies comestibles tenemos champiñones, oronjas, boletos, níscalos, pie azul, parasoles, senderillas, colmenillas, setas de cardo..etc

 




Una simple mirada a la situación geográfica de nuestra provincia, y en particular a esta comarca del oeste zamorano, nos sirve para conocer algunas de las claves que definen su clima.

La comarca de Tábara, al hallarse enclavada, igual que el resto de la provincia, en la submeseta norte, están impregnadas de rasgos de continentalidad climática; sin embargo, presentan algunas diferencias con el resto de las zonas que las circundan.

En general, se puede clasificar su clima de subhúmedo y fresco, templado-frío. Las precipitaciones no superan normalmente los 1.000 mm., pero tampoco descienden de los 600 mm., con significativa presencia de nieve en invierno y riesgos de heladas tardías, bien entrada y mediada la primavera.

Estas tierras se caracterizan por unos inviernos fríos y húmedos, y veranos templados y relativamente secos, con un corto período de sequía. En Primavera y Otono existen marcados contrastes térmicos y pluviométricos.

Una elevada altitud media (entre 750 y 1200 metros de altura en las cotas más altas de la sierra) unida a la existencia de barreras montañosas cercanas, hacen que el clima de esta zona se asemeje a un tipo de clima continental. Estas condiciones provocan que el nivel de precipitaciones sea, en general, escaso y que las oscilaciones térmicas (tanto anuales, como entre el día y la noche) sean bastante grandes.


La Flora

Tábara se encuentra a los pies de la Sierra de la Culebra donde, los brezales y pinares se hacen más presentes en el paisaje. Piornos, chaguazos y carqueixas pueblan este vasto territorio. Aparecen también algunas sorpresas como los bosques de madroños y zufreros (como gustan llamar los lugareños a los alcornoques). Al pie de los arroyos aparece el bosque de ribera. Estamos en territorio de alisos, chopos, salgueiras (sauces) y fresnos.

 

La Fauna

Varios factores se unen para convertir a estas comarcas en un entorno favorable de vida animal y de gran interés faunístico. Por una parte, una gran extensión de terreno apenas poblada. Por otra, la vinculación de sus gentes con la vida animal durante siglos y su dependencia de muchas especies. Si unimos a estos datos la existencia de leyes de conservación y el mantenimiento de hábitats adecuados, tendremos como consecuencia un equilibrio óptimo que garantiza la vida animal en un alto grado.

Son muchísimas las especies que conviven en esta área. De la misma forma que establecíamos una división territorial cuando hablábamos de las especies vegetales, igualmente hacemos con la fauna.

 

Los mamíferos también ocupan un lugar importante: el gato montés, el zorro y el jabalí, entre otros. Y multitud de especies de anfibios, reptiles y peces, conviven con estas especies, formando una comunidad animal de primer orden, cuya rigurosa protección es vital para conservar un espacio único en todo el continente. Podremos encontrar también al ratonero común, al milano real o al cernícalo común. Desde hace ya un tiempo, existe la posibilidad de avistar algún ejemplar de elanio azul, hermosa ave migratoria que procede del norte de Africa. Asímismo, el principio de la primavera es propicio para ver algún aguilucho pálido y aguilucho cenizo volar a baja altura entre los trigales en busca de ratoncillos. El martín pescador, la curruca, la oropéndola, el arrendajo, el piquituerto, o el abejaruco dan también una nota de color a estos campos.

La caza menor siempre fue una práctica habitual de los moradores de esta zona rural. Esta rara simbiosis (cazador-animal) hace que especies como la perdiz roja, el conejo de monte, la liebre, la codorniz, la tórtola, la torcaz, consideradas como joyas de la fauna ibérica, puedan verse todavía a menudo por estos lugares.

Igual que otras especies, el añorado cangrejo autóctono, que antes abundaba en las corrientes de ríos y arroyos, hoy ya sólo es un recuerdo.

 

La Sierra de la Culebra merece un capítulo aparte. La existencia de la mejor población de lobo de Europa, justifica por sí sola la protección que sobre ella se ejerce. Ciervos, corzos, jabalíes, zorros, etc, complementan la riqueza faunística de esta Reserva Regional, además de otras especies animales.

Las riberas de los ríos y arroyos forman verdaderos ecosistemas, y albergan una interesantísima población de mamíferos (tejones, ginetas...), aves (carboneros, herrerillos...), anfibios y reptiles.


Fiestas y Romerias

15 Y 16 de agosto, la patrona de la Villa: Nuestra Señora de la Asunción.

El lunes de la Octava de Pascua, tiene lugar la romería en honor a San Mamés y San Blás (abogado de los enfermos de garganta y reuma), en una ermita distante del pueblo, a unos 5 kilómetros. Se hacen ramos de roscas dulces que al final de la misa se subastan al mejor postor entre los asistentes. Después, en la pradera, se ofrece una comida acompañada de baile.

Costumbres

Tábara conserva una serie de tradiciones muy arraigadas. Aunque el cambio de vida ha sido tan vertiginoso la ruptura con el pasado no se ha producido y parece que algunas están recobrando fuerza. Veamos, siguiendo el CALENDARIO, los acontecimientos más importantes:

Comienza Enero con "San Antón" protector de animales y haciendas: Tábara, mantiene viva la memoria del Santo, para lo cual realizan ofrecimientos de animales, los cuales serán subastados a la puerta de la iglesia, siguiendo las normas de los antepasados.

Febrero llega con San Blas, las "Candelas" y las "Águedas". En estos días las mujeres serán las "dueñas y reinas" de la casa. El "aguinaldo" pedido por los muchachos hace que Tábara recobre el aire festivo y los "mayores" recuerden aquellos tiempos maravillosos de la infancia.

La CUARESMA vuelve a poner las cosas en su sitio, pero antes de llegar la Semana Santa se conmemora el "domingo tortillero", preludio de romerías y primaveras, Tábara sigue manteniendo viva dicha tradición.

La Semana Santa se conmemorará con actos religiosos y sobre todo con procesiones donde la participación colectiva sigue siendo alta en todos los pueblos de la comarca.

Terminada la semana de Pasión las ROMERÍAS incitarán a salir al campo y será San Mamés la primera en poner en fila a los "romeros". Huele a “rosca” y a romero.

Llega Mayo y los mozos de los diferentes pueblos cortarán el árbol más esbelto para que la fertilidad de los campos responda a los deseos de los labradores. San Isidro está justo en el centro del mes y en todos los pueblos de la comarca sigue siendo tan venerado como San Antón.

El "CORPUS" hará que las calles suelten esa fragancia que tomillo, romero, lavanda y rosas premian a los que acompañan en procesión a los niños y niñas que ese año han comulgado.

Junio llega para regocijo de escolares y maestros, y con la noche de San Juan donde los enamorados colocan ramos de flores en ventanas y balcones y las hogueras y el fuego darán testimonio del "solsticio" de verano.

A mediados de Agosto los labradores hacían antaño un alto en el camino. Es NUESTRA SEÑORA DE AGOSTO. Tábara tiene su Fiesta Grande al igual que Ferreruela y Escober.

Comienza Octubre y la "sementera" hará que el campo vuelva a llenarse de vida.

Recibimos Noviembre con la fiesta de todos los SANTOS y los pueblos se llenan con los hijos de la diáspora. Es tiempo de oración y de hacer una visita al cementerio. El "TENORIO" será recordado por los mayores de cuando en sus mocedades ellos mismos lo representaban en el "salón".

"Todo cerdo tiene su San Martín". Es a partir del 11 de Noviembre cuando las heladas caídas en Castilla traerán a los hogares de la comarca de Tábara la necesidad de llenar sus despensas con los productos de la "MATANZA". Cientos de dichos prueban la importancia de dicho acontecimiento:

"Por San Martín deja el cerdo de gruñir."

"Por San Martín mata tu "gorrín" y destapa tu vinín."

"El destino del cerdo : engordar para morir."

"No hay olla sin tocino ni boda sin tamborino."

"Misa y marrano una vez al año."

"Abre el puerco y verás tu cuerpo."

Diciembre llega y el año agoniza pero será la NOCHEBUENA con su misa de "Gallo" la que hará recordar a los pastores y pastoras como sus antepasados regalaban a la Virgen María una cordera. Serán las "PASTORADAS". ¡Cuántas noches aprendiendo a cantar y recitar!.

Los padrinos serán recordados por los "ahijados" y la colación dará paso al "aguinaldo". Los REYES también tienen fuerte arraigo en la zona. En el tintero y en la memoria quedan más fechas y acontecimientos.